BIBLIOTECA

INTRODUCCIÓN

Es reconocido a través de su historia que el Real Liceo Casino de Alicante ha dedicado esfuerzos y todos sus recursos al servicio de la cultura de nuestra ciudad y de sus socios, fomentando y protegiendo cualquier manifestación artística a la par que cooperando al renacer cultural de la sociedad de nuestra ciudad.
Largo es su camino recorrido hasta hoy. Nuestra biblioteca nació al mismo tiempo que la institución, ya que las juntas directivas fueron siempre conscientes del valor de los libros que tenían y mantenían en depósito. Las donaciones efectuadas por muchos de sus socios a través de sus años de historia han contribuido a reforzar el valor histórico y bibliográfico de esta biblioteca hasta llegar a los más de 10.000 títulos actuales.
Ya en 1842 el periódico ‘La Nube’ destacaba las bondades de nuestro salón de lectura; y en 1851 en la sede del Portal de Elche había una pieza separada con la categoría de Biblioteca (1). Asimismo podemos destacar menciones de 1875 y 1882 (2).
En el primitivo gran edificio de la hoy Explanada de España, tenía ya el Casino una biblioteca estilo Luis XV con sus armarios de nogal lo mismo que el marco del lienzo que fue pintado por Heliodoro Guillén y se sigue admirando actualmente en el techo. El trabajo de ebanistería fue obra de Piqueres, los muebles y cortinajes, también Luis XV, salieron de los talleres de Fajardo.
Con la reconstrucción de la sede actual, que fuera oficialmente inaugurada por los Reyes de España, la biblioteca y su magnífico mobiliario tuvieron que adaptarse al nuevo espacio resultante.

RIQUEZA, AMPLITUD Y VARIEDAD DE LOS FONDOS BIBLIOGRÁFICOS

Los fondos de la Biblioteca del Real Liceo Casino de Alicante son ricos y de un gran valor bibliográfico y documental. Suman más de diez mil documentos en diversos soportes: libros, revistas, periódicos, manuscritos, grabados, partituras, etc.
Desde su fundación, se han adquirido documentos, colecciones y bibliotecas de procedencia y orígenes muy diversos, así como las donaciones por parte de sus socios.

LOS PRINCIPIOS

Del 17 de diciembre de 1899 hemos de destacar un catálogo sobre los fondos de la biblioteca del Casino conservado en el Archivo Municipal de Alicante. Éste se inicia así: “El presente catálogo de las obras que forman la biblioteca de esta sociedad contiene el extracto de las papeletas de índice de autores y la copia de las del índice de títulos“.
Está dividido en dos partes, en la primera se relacionan las obras por índice de autores y en la segunda por índice de títulos; ambas partes están ordenadas alfabéticamente.
Esta ordenación indica que la persona que se ocupó de ella conocía bien las reglas de biblioteconomía y trabajo, demostrando conocimiento sobre el tema y sobre los fondos mismos. Casi con toda probabilidad, y por la fecha de éste, tal tarea la pudo realizar el conserje Eduardo Casares y Dueñas que nombra José Alfonso Roca de Togores en su Guía de Alicante editada en 1882. Además el número total de obras coincide prácticamente con los 3.400 volúmenes contabilizados en 1882.
Las obras en él relacionadas son de varia-dos temas: Geografía, Física, Botánica, Matemáticas, Filosofía, Derecho… escritas en diferentes idiomas: latín, francés, italiano, inglés, alemán, coincidiendo con los lugares de impresión y procedencia de los diferentes autores.
Encontramos más de 70 obras impresas en nuestra ciudad, y varias de ellas podríamos incluirlas dentro de la categoría de raras. También hallarnos algunas primeras ediciones.
Aunque la mayoría de los libros que se relacionan están editados en el S. XIX, podemos destacar 43 piezas del XVIII corno las seis obras de Teodoro de Almeida sobre la “Recreación Filosófica o Diálogo sobre la Filosofía Natural‘, Justo de la Barra con su obra “Los dos Robinsones“, Hugo Blair con ” Las Leçons de Retorique et de Belles-Let-tres“, Fernández Navarrete con “La Conservación de Monarquías y Discursos Políticos” 1626), donde examinaba las causas de la decadencia castellana, centradas en el despoblamiento, el abandono de la agricultura y la expulsión de los moriscos, la emigración a las colonias, el exceso de clérigos, los mayorazgos, la pasividad económica de la nobleza y los excesos fiscales…; y unos ejemplares del S. XVII. Estos todavía se conservan en la actual biblioteca y son tres obras de Antonio de Herrera descritas más adelante en el fondo antiguo.
Su biblioteca, su gabinete de lectura y el haber celebrado diferentes conferencias y certámenes científicos y literarios, prueban que reporta beneficios al país que ama las ciencias y el arte y que es algo más que una sociedad de recreo.
Ya en el siglo XX la sala que la alberga contiene siete mil volúmenes y constantemente se viene enriqueciendo con obras de reciente edición.

SUS FONDOS EN LA ACTUALIDAD

Encontramos un pequeño fondo antiguo del siglo XVII, con cinco volúmenes. En él contamos con dos facsímiles del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha y tres volúmenes de la “Historia Universal” de Antonio de Herrera de 1601 y 1612, los ejemplares más antiguos El fondo del siglo XVIII está formado por 94 ejemplares de obras publicadas durante esa centuria que pertenecen a 25 autores diferentes, todos ellos de gran importancia y que actualmente están completamente catalogados.

Como ejemplos de algunos de estos libros de gran interés, podernos destacar las primeras ediciones de las obras completas pertenecientes al “Catálogo de las Lenguas” (1800-1805) de Lorenzo Hervás, una relación bibliográfica extensa de los autores que escribieron gramáticas y diccionarios en diferentes idiomas y que nació gracias al libro de las lenguas publicado por el mismo 18 años atrás.

Las obras de Tito Livio, escritas en latín y casi con toda probabilidad -por los años de edición-impresas por el magnífico Bodoni, rey de los impresores del momento gracias a la exquisita calidad de sus trabajos y llevando a la culminación la tipografía Romana. La Colección de la “Historia Crítica de España” con sus 20 volúmenes de Juan Francisco Masdeu, obra cumbre de la Historiografía del S. XVIII. La quinta edición de tres obras en inglés de Adam Smith, economista y filósofo escocés y uno de los máximos exponentes, si no el mayor, de la economía clásica, representado por su obra “An Inquiry into the Nature and Causes of the Wea1th of Nations“, editada en Londres en 1789.

Entre los fondos antiguos de esta biblioteca también son dignas de destacar las primeras ediciones de obras como las escritas por Pedro de Montengón, gran novelista alicantino descendiente de comerciantes franceses al que se le consideró el Rousseau español, “La Historia de Cataluña y de la Corona de Aragón” de Víctor Balaguer 1860-1863) o la “Historia Crítica, Civil y Eclesiástica de Cataluña” de Bofarull y Brocá, así como los dos volúmenes del historiador y aventurero inglés Guillermo CoxeEspaña bajo el Reinado de la casa de Borbón” de 1846 y 1847.

Encontramos otras adornadas con magníficos grabados como las “Obras Completas” de Bufón de 1849, o el libro “Diálogos de la Pintura” realizado por el gran artista Vicente Carducho. Éste, pintor florentino, se trasladó muy joven a España al ser contratado por el rey Felipe II. Podemos encontrar obras suyas en el Museo del Prado.

De los fondos generales, compuestos por todas las obras del siglo XIX, destacan, entre otras muchas: la interesante colección de crónicas llamadas “Las glorias nacionales: Grande historia universal de todos los reinos, provincias, islas, y colonias de la monarquía española, desde los tiempos primitivos hasta el año de 1852“, que consta de seis volúmenes atribuidos a Manuel Ortiz de la Vega. Obra de gran valor historiográfico por la calidad de los nombres que incluye, fue dirigida por Fernando Patxot y Ferrer, bajo el seudónimo de Manuel Ortiz de la Vega. Cuenta con una gran cantidad de bellas láminas grabadas, con innumerables escenas y retratos de la historia española .
La interesante colección de los “Viajes de Fray Gerundio por Francia, Bélgica y Holanda y Orillas del Rhin” de Modesto Lafuente, liberal progresista que fundó en la ciudad de León el periódico Fray Gerundio (1837).
Primeras ediciones de libros históricos como los siete volúmenes de la “Historia crítica, civil y eclesiástica de Cataluña” escrita en 1876 por Bofarull y Brocá, o la “Historia de Cataluña y la Corona de Aragón” de 1860-1863, de la que es autor Víctor Balaguer y Cerera, escritor y político catalán, una de las figuras principales de la Renaixença. Precisamente, éste fue el propagador de los Juegos Florales dentro y fuera de Cataluña. Cabe destacar, como curiosidad, que entre los certámenes literarios y otros actos culturales que el Casino ha celebrado, resaltan por su importancia los Juegos Florales, destacando de esa época los de agosto de 1883, con un notable concurso literario. Otras obras a citar son los dos volúmenes del inglés Guillermo Coxe, “España bajo el reinado de la Casa de Borbón” 1846-1847.

Engrosa este fondo la magnífica colección integrada por los 36 volúmenes que forman las “Obras completas de Buffón“. Georges Louis Leclerc, conde de Buffón fue un célebre naturalista, botánico, matemático, biólogo, cosmólogo y escritor francés.

Son asimismo destacables algunas de las colecciones periódicas de esta época como la “Revista Mensual de Arte en España” de 1866, “Revista Histórica, Literaria y Científica” del mismo año, o “El Centenario“, una revista ilustrada editada en el año 1892 con láminas y mapas a todo color. Curiosos son los almanaques del periódico “Las novedades“, el de “La Tarde” para 1887 o varios años del “Almanaque de la Ilustración” a partir de 1889.
Ésta es una biblioteca de temática variada, donde todas las ramas del saber tienen una adecuada representación, y cuyo valor actual reside en que el aproximadamente el 40% de sus fondos son anteriores a 1900. Encontramos escritores republicanos, liberales, románticos franceses muy populares, óperas, libros de derecho, literatura clásica española tardía.
Podíamos denominarla como una biblioteca de entretenimiento y consulta.

Como curiosidad, deseamos recordar que la organización y primera clasificación de los fon-dos que actualmente mantiene esta biblioteca, es la que estableció en 1880 el ya citado conserje del Casino Eduardo Casares y Dueñas.

Dice la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia en un informe realiza-do por el Académico Conservador en el año 1999:

El Casino, con todas sus evoluciones y sobre todo debido a su radical trasformación sufrida a mediados de los años setenta, que dio origen y alteró, irreversiblemente, los valores de autenticidad y unidad del edificio, afectando tanto a su exterior como a su interior (…). La biblioteca, aunque habiendo perdido su original escala, conserva elementos de valor como pinturas, mobiliario acomodado a la nueva altura del local, y sobre todo, su colección bibliográfica que conserva obras de gran importancia“.

Todos los fondos están a disposición de los estudiosos e investigadores. Además, hay que incidir en el hecho de que en este momento existe un convenio firmado entre el Rector de la Universidad de Alicante, Ignacio Jiménez Raneda, y el actual presidente Manuel J. Rodríguez-Murcia, para digitalizar al completo esta magnífica y variada colección, facilitando con esta labor la educación, el intercambio y la difusión del cono-cimiento científico y cultural.

Hacer perdurar la memoria de este magnífico legado bibliográfico es una tarea de todos los amantes de la cultura alicantina, así como el enriquecerla sin olvidar su pasado, pero haciéndola crecer como un ente vivo en los tiempos de modernidad presentes.

(1) Juan Vila y Blanco en su obra ‘Isabel II en Alicante’ (1858) relaciona los fondos del Liceo desaparecido con el Casino de Alicante.
(2) En 1875, también habla José Pastor de la Roca en su ‘Guía del alicantino y del forastero’ con estas palabras: “La biblioteca del Casino comprende una buena colección de obras de mérito, y se haya constantemente a disposición de los socios”. Aunque los primeros datos que encontramos sobre el número total de ejemplares que formaban dicha biblioteca, aparecen en la “Guía de Alicante manual del alicantino y del forastero” escrita por José Alfonso Roca de Togores y Saravia en 1882 donde se dice: “Honra a la junta directiva y a la sociedad en general, el hecho de invertir una gran parte de los fondos de que dispone en la adquisición de obras científicas y literarias. Excusado está decir que está solo a disposición de los socios. Consta de 3.400 volúmenes”.